Matías Fuentes

¿Qué motiva a un fotógrafo a hacer su trabajo? ¿Qué obras o artistas han influenciado la vocación que siente por la fotografía? Hoy nos acercamos a las respuestas a estas preguntas gracias a Matías Fuentes, fotógrafo chileno a quien Esta vida nuestra destacó a comienzos de marzo del año en curso. 

Matías fotografía principalmente las calles de Santiago, Chile, en donde captura la cotidianidad ayudándose de las sombras y los contrastes de colores.

—Extracto del texto redactado en la publicación

 

Inicios en la fotografía

Mi nombre es Matías Fuentes Silva, nací en Santiago de Chile, comuna de Maipú. Tengo 29 años, soy publicista de profesión y trabajo en una agencia creativa como redactor publicitario. Además soy papá de una hermosa niña.

¿En qué momento comenzaste a sentir una vocación por la fotografía?

Cuando salí de la escuela, no sabía muy bien lo que quería hacer. Venía de una familia con influencias artísticas, pero yo la verdad no sabía si era del mismo linaje. Mi padre toda su vida ha sido sastre, mi madre estudió diseño de interiores, mi hermano mayor era diseñador de profesión y mi otro hermano era el que me hacía dudar: él es ingeniero informático. 

Alejandro, mi hermano mayor, me aconsejaba bastante, incluso hablábamos de que estudiara fotografía, pero quedó ahí. En eso llegamos a hablar de que la publicidad englobaba muchas cosas, y bueno, terminé en ello. 

Recuerdo que por el año 2009, Alejandro me regaló un libro de Magnum con más de 500 imágenes de los más grandes fotógrafos del mundo. Esto me voló la cabeza. Lo encontré increíble. Vi encantando todas las imágenes durante mucho tiempo hasta que el libro quedó ahí, como un adorno. 

Pasaron los años y me dediqué de lleno a la publicidad, hasta que un día encontré nuevamente este libro entre mis cosas y lo empecé a ver. Cada imagen que veía, me parecía mejor. Identificaba muchas cosas. Fue un súper buen encuentro. Ahí me decidí por empezar a practicar la fotografía callejera y me dio igual si no tenía conocimiento alguno. 

Lo hice con toda la perso como decimos en Chile (perso = personalidad). Con mi teléfono móvil empecé a sacar fotos a todo lo que me parecía interesante, por mucho tiempo, y poco a poco me gustaba más. Lo encontraba súper entretenido. En eso me dediqué a aprender de forma autodidacta, leí, ¡leí muchísimo! Partiendo por lo básico, técnica, composición, etc. Sabía que internet tenía todo lo necesario para que yo solo pudiera practicar y practicar. Y así lo hice todos los días, durante días, meses, continuamente, hasta ahora.

Matías Fuentes, 2020.

Hablemos de equipos: ¿Cuál fue tu primera cámara?

Como dije antes, empecé con mi teléfono. Era cómodo, discreto y podía incluso sacar fotografías con el botón de los auriculares, sin que nadie se diera cuenta. Para mí era fantástico, era como estar haciendo algo prohibido, por eso mismo también uno empieza más tímido, como con miedo a que te digan algo por estar sacando una foto. 

Pasó el tiempo y adquirí una Fujifilm X-70 de segunda mano, una cámara fantástica con lente fijo de 18mm que recuerdo con mucho cariño. Era hermosa. Después tuve la oportunidad de comprarme, en ese entonces, la nueva Fujifilm XT-20 con el confiable lente de 23mm que tiene una longitud focal muy versátil para la fotografía documental y callejera.

En cuanto a lentes, tengo 3 más: 50mm, 85mm y un tele 55-230mm para capturar principalmente retratos, momentos más íntimos y encuadres más acotados. Estos lentes los ocupé bastante los primeros meses del estallido social en Chile, principalmente para retratar más de cerca las manifestaciones y a los protagonistas positivos de lo que ocurría en el país. Era un momento histórico y muy sensible, por eso todo el mundo lo empezó a documentar a su manera.

Matías Fuentes

¿Por qué la fotografía urbana?

Elegí la fotografía callejera porque es un estilo que está lleno de detalles, y lo puedes practicar todos los días. Es como el estilo “low cost” de la fotografía ¡jajajaja! Con esto quiero decir que no es necesario planificar un viaje costoso para para ver un paisaje hermoso y capturar una gran imagen, sino que solo se trata de salir a la calle y mirar a tu alrededor hasta que algo pase o resulte interesante. 

Puede salir perfecto con un teléfono móvil, por eso digo que es de bajo costo. Me interesa mucho la gente, la observo demasiado, miro mucho. La fotografía callejera te enseña a mirar con otros ojos. Puedes caminar habitualmente por los mismos lugares, pero siempre hay algo nuevo que llama la atención; una luz que el día anterior no existía, una persona con ropa de colores atractivos, gestos de las personas; en resumen, momentos únicos. Me encanta ahora darme cuenta de esas cosas que antes no consideraba. Eso te lo da la calle.

¿En qué ha cambiado la fotografía tu visión?

¡Uf!, me cambió muchísimo. Como decía anteriormente, veo la vida con otros ojos. Y eso es maravilloso. Me encanta aprender. Me encanta haber aprendido de forma autodidacta fotografía y nunca dejar de aprender de ella. Cada día hay algo nuevo, una nueva oportunidad, y el mundo está lleno de grandes artistas con tremendos talentos que te enseñan a seguir mirando el mundo con un ojo especial. Eso para mí es fantástico. 

Salir a caminar largas horas, sin rumbo, solo mi cámara y yo, el mundo ideal de los que practicamos la fotografía callejera. A veces se puede, a veces no. Pero cuando se da el momento, hay que aprovecharlo al máximo, porque esa conexión con uno mismo es única e irrepetible. Veo fotografías por todos lados y eso me divierte, como si fuese un niño. Es un oficio muy noble.

De las fotografías que has tomado, ¿cuál es tu preferida?

No tengo una fotografía favorita en especial, pero tengo dos que significan mucho por el contexto o lo que vi en la imagen.
 
Esta fotografía [abajo] la tomé en Valparaíso. La muralla de por sí era una maravilla. Pero lo mejor no era eso. Resulta que pasaron estas dos señoras caminando en esta bajada, ambas recorriendo el extenso del muro, y en eso ocurrió magia: la larga línea negra que venía de la derecha del mural, cruzó la boca de la señora de blanco, conectando esta línea con la tira de la cartera, como si fuese una sola gran línea. Fue un momento súper alucinante y especial. Lo había imaginado y se había hecho realidad en una foto.
Matías Fuentes

Días antes de tomar esta foto, me había quebrado el codo por una caída en bicicleta y tenía un yeso que cubría desde la mitad de la mano hasta la mitad del brazo derecho. Por esas cosas del destino, estaba en Villarrica con mi pareja e hija caminando por un muelle, cuando de pronto vi a estos niños bañarse felices en una parte muy perfecta del lago. 

[abajo] Era difícil sacar la foto mirando el visor, me dolía el dedo para apretar el obturador. Como pude abrí el visor y esperé un par de minutos hasta que sucedió la foto. Dentro de todo lo pésimo que me sentía por estar con yeso, apareció un regalo. Días después resultó ser seleccionada en un shortlist de SPi (Street Photography International). No lo podía creer, el yeso me había dado tremenda alegría!

Matías Fuentes

Muchos aspirantes a fotógrafos nunca se atreven a desarrollarse como tal, bien sea por falta de tiempo, dinero o motivación. ¿Tuviste alguna vez dudas sobre tu futuro como fotógrafo?

La falta de tiempo es una duda que ronda al principio, pero creo que está más relacionado con la ansiedad de querer lograr una buena fotografía en todos los tiempos que uno destina a esto. Muchas veces puedes salir a la calle y lograr hacer fotografías que te llenan y, otras veces, no tanto. Es relativo. 

También depende de la predisposición y el manejo de las frustraciones que manejamos en el proceso. No porque un día no me salga ninguna captura, significa que vaya a ser el peor fotógrafo. Es un mal día y mañana podría ser mejor, nada más. La perseverancia es clave y finalmente eso es lo que determina si tendrás futuro o no. Definir un estilo también es una dificultad, pero para eso hay que tomarse un tiempo, porque poco a poco vas descubriendo en ti qué es lo que más te gusta. Actualmente yo me dedico a hacer muchos juegos de colores, sombras y contrastes. Eso es lo que busco.

Cuéntanos sobre quiénes te han inspirado.

Tengo varios nombres, todos fotógrafos: 
  • William Eggleston
  • Fan Ho
  • Harry Gruyaert
  • Trent Parke
  • David Gibson

¿Qué es lo que más te motiva de lo que haces?

Es una forma de autoexpresión. Tener el desafío de pensar creativamente para poder contar una historia o mostrarle a las personas una nueva forma de ver el mundo. Entrenar la vista. Conocer nuevos lugares, saber que hay nuevas experiencias por ahí no descubiertas. Hacer amigos fotógrafos del mundo, conocer sus trabajos, aprender de ellos; unirse a comunidades y, en definitiva, estar rodeado de personas apasionadas por el arte de la fotografía. También es importante atreverse a participar en concursos de fotografía o hacer los desafíos que las grandes comunidades en RR.SS invitan a realizar. Esto te mantiene activo y motivado.

Matías Fuentes

¿Te dedicas a tiempo completo a la fotografía?

No puedo dedicarme 100% a solo sacar fotos, pero estoy muy ligado a ella gran parte del día. Siempre estoy buscando nuevas inspiraciones o pensando en ideas de composiciones para ponerlas en prácticas cuando tengo el tiempo.

¿Qué le dirías a un aspirante o un principiante que esté leyendo esto?

Practicar, practicar y practicar. Hay que ver la fotografía como un proceso divertido y no frustrarse cuando una imagen no resulte. En la diversión está el encanto por esto y solo de esa manera se pueden ir rompiendo barreras y haciendo un progreso mucho armónico. No hay límite. La cámara no lo es. Eres tú y el entrenamiento de tu ojo. Tu creatividad define lo que ves, lo que piensas y lo que eres.

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